28 Julio de 2011

Límites sin seguridades

Destacado: 

Él se altera, se levanta de la silla y comienza a hablar con un tono agresivo, no más agresivo del que ha utilizado la jueza y fiscal. Los policías se abalanzan sobre él, le esposan y se lo llevan, como si de un delincuente peligroso se tratara. Yo me acerco a él, le toco el brazo, le digo varias cosas pero él no reacciona hasta que de mi boca sale un Te quiero mucho.

Las contenciones (contener es reprimir o sujetar el movimiento o impulso de un cuerpo. Reprimir o moderar una pasión) físicas no te tranquilizan, ni te detienen, tan sólo te aniquilan como persona, te anulan. Reaccionas al amor, a la voz que te transmite cariño, a las palabras que te valoran.
Es costumbre en los centros de reeducación del menor infractor hacer uso de cientos de contenciones físicas, donde prima la fuerza. Se abusa cotidianamente de estas contenciones como modo de poner límites,  castigar o  demostrar  la  superioridad  del educador. Incluso determinadas empresas piden  educadores  en cuyo perfil destaque la corpulencia física, conocimientos en defensa personal, boxeo…

Fuente: 
CANIJÍN
Por: 
Olga Morla Casado