14 Julio de 2011

Aprender rápido

Destacado: 

Ya no tienes plaza

 

Por: 
Teresa Blasco
28 Julio de 2011

La última siesta en libertad

Destacado: 


La rabia se une con la melancolía y el llanto: ganas de dar ostias y abrazar amando el cariño, ese cariño que no entiende de leyes. La impotencia me  hace sentirtodo ; saco las garras intentando enfrentarme a ese fantasma que escupe baba, contradicción de su propia existencia.
Me duele la impotencia de mi alma, no soy nada pero lo soy todo.

 

Cuando un muchacho como Jesús está solo y encerrado en un centro de menores bajo unas normas  y una presión inhumanas, necesita que alguien de fuera  le reconozca, le ofrezca unos minutos de respiro, le mire a los ojos y le haga sentir que no está solo. Todas las personas necesitamos a alguien, a esa madre que ama incondicionalmente, a ese hermano mayor que te pone las pilas, a ese profesor  que te enseña lo importante de la vida…, todos tenemos a alguien que nos ayuda a seguir adelante.
Siempre me han hablado de  la importancia que tiene para un muchacho, que te conviertas en una persona significativa, a través de la tarea educativa basada en la relación y el contacto.  Pero no me habían dicho  que  cuando me convirtiera en una persona de referencia, me tacharían de todo.

Fuente: 
CANIJIN
Créditos Fotografía: 
Dabilote. FLICKR
Por: 
Olga Morla Casado
28 Julio de 2011

Obediencia o desobediencia

Destacado: 

Os sugiero una tarea: aprender a decir no, como hacen los niños cuando comienzan a aprender a vivir.
Decir no a cualquier imposición o ley que atente contra las personas o grupos más desfavorecidos.

Desde niño me enseñaron a obedecer y creo que también a vosotros. Se nos ha presentado la obediencia como virtud y los religiosos la incluyen entre sus votos. Me enseñaron a obedecer a mis padres, maestros, superiores, los curas hacemos promesa de obediencia al obispo y tenemos que obedecer las leyes de quienes nos gobiernan.
Pero cuando era niño siempre me explicaron que obedecer era acatar las órdenes del superior, así que me quedé sorprendido cuando descubrí que la palabra obediencia proviene del latín audire y significa saber escuchar, analizar lo que escuchas y elegir.

Fuente: 
CANIJIN
Créditos Fotografía: 
Kevin Morizur. FLICKR
Por: 
Enrique de Castro
28 Julio de 2011

Una profesora que llevó a juicio a un alumno porque la miraba mal.

Destacado: 

Estamos perdiendo la capacidad de conversar con nuestros adolescentes. Una sociedad que no es capaz de enamorar de su historia y sus valores a sus miembros más jóvenes, es una sociedad que se ha traicionado a sí misma. Podemos aprobar leyes, reglamentos y reformas de leyes; pero la transmisión de la cultura siempre se hizo de cercano a cercano, siempre se hizo compartiendo la vida.

Me cuentan dos historias que han pasado.
En una, la protagonista es una cría que ha cometido el “execrable” delito de robar dos estuches en su colegio. Me cuentan, y no tengo razones para dudar de quien me lo contó, que por este motivo la “menor” entró en el mundo de la ley, el de la responsabilidad penal del menor.
La otra historia, ocurre en Andalucía. Una profesora llevó a juicio a un alumno porque la miraba mal. Todo comienza el día en que este niño entra en la clase de la profesora, que no era la suya. Ella le dice que salga de su clase, él no la hace caso y la empieza a tirar cosas, supongo que papeles, lápices, etc. La profesora se marcha de la clase, y desde entonces siente cómo este chaval la mira mal.

Fuente: 
CANIJÍN
Por: 
Roberto Borda de la Parra
28 Julio de 2011

Límites sin seguridades

Destacado: 

Él se altera, se levanta de la silla y comienza a hablar con un tono agresivo, no más agresivo del que ha utilizado la jueza y fiscal. Los policías se abalanzan sobre él, le esposan y se lo llevan, como si de un delincuente peligroso se tratara. Yo me acerco a él, le toco el brazo, le digo varias cosas pero él no reacciona hasta que de mi boca sale un Te quiero mucho.

Las contenciones (contener es reprimir o sujetar el movimiento o impulso de un cuerpo. Reprimir o moderar una pasión) físicas no te tranquilizan, ni te detienen, tan sólo te aniquilan como persona, te anulan. Reaccionas al amor, a la voz que te transmite cariño, a las palabras que te valoran.
Es costumbre en los centros de reeducación del menor infractor hacer uso de cientos de contenciones físicas, donde prima la fuerza. Se abusa cotidianamente de estas contenciones como modo de poner límites,  castigar o  demostrar  la  superioridad  del educador. Incluso determinadas empresas piden  educadores  en cuyo perfil destaque la corpulencia física, conocimientos en defensa personal, boxeo…

Fuente: 
CANIJÍN
Por: 
Olga Morla Casado